A todos nos rompen el corazón, a mi me lo pisaron. Sin piedad, sin compasión, sin tregua. Me reconstruí de mis cenizas como el Ave Fénix. Chapoteé en mi charco de lágrimas, me sacudí y seguí hacia delante con la cabeza bien alta. Pero… no podía olvidar la manera en la que me traicionaron y jugaron conmigo. No podía hacer la vista gorda y decidí, me prometí y me insistí en que esto no me pasaría; que antes preferiría estar sola a tener a mi lado a alguien que no me respeta, me humilla y no tiene un lugar en su corazón para mí.
¿Sabéis esa sensación tan extraña cuando lo das todo por alguien y te quedas con un sabor agridulce? O lo das todo, o no das nada. Las medias en el juego del amor no valen. Es absurdo andar con juegos de niños. Me siento y observo -desde lo más lejos- cómo disfruta de mi compañía,
de mi sonrisa, de mis detalles…
Y mientras, yo sigo esperando.
Esperando una caricia, un beso…
Esperando me prometí no volver a sufrir, a estar alerta ante todo carroñero del amor, de la amistad. Me prometí correr en el sentido contrario, de cobardes para algunos, de inteligentes para mí. Me prometí quererme. Y, desde ahí todo cambió, llegaste tú:
mi abismo.
Odioso retorno el del amor,
que de la manera más fortuita llegas y…
te vas.
¡Es fascinante!
Me apena amiga el texto espero que te mejores pronto 😘 bendiciones 🙏
Muchas graciasss por todo el apoyo y ver el contenido!! un abrazo muuuy grande desde españa! 🙂
Muy triste 😭😢 me recordó a un amor del pasado
ayss lo siento muchísimo, se puede sufrir mucho en amistades y amor, espero que estés mucho mejor! te mando un abrazo muy grande 🙂