Sigo luchando por encontrarme,
por saber cuándo dejé de ser yo
o si algún día lo fui.
Sigo en este navío de mares incesables,
de tormentas, de reproches en cada rompeolas.
Sigo luchando por ser la mitad de lo que un día fui.
Nunca dejamos de luchar contra nuestros monstruos.
Se juntará el cielo y la tierra,
y esta marea de inquietudes no cesará.
Podrás venir a destruir mi calma,
a volver al ojo del huracán,
sin saber que el huracán soy yo
y que su centro está más vivo que nunca.
Pero sigo luchando por salir,
sigo luchando por encontrarme una vez más.